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CAVITACIÓN. La verdadera Lipoescultura sin cirugía.

El fin de los centímetros de más ha pasado de ser una utopía a convertirse en una realidad factible y constatable. La cavitación reduce allí donde se desea, de manera fácil y cómoda, sin dolor, ni anestesia, lo que sobra, eliminando la grasa. Para conseguir, como por arte de magia que la celulitis desaparezca y poder lucir un cuerpo de ensueño.

Cartucheras, vientre y muslos son, sin temor a equivocarse, algunas de las zonas que traen de cabeza a un mayor número de personas. Pero estos problemas tienen los días contados con la cavitación, una tecnología que están haciendo furor y obteniendo cada vez mayores partidarios dados sus irrefutables beneficios.
Una de sus ventajas, y no pequeña, es su rapidez. Además de su actuación en zonas localizadas y la ausencia de dolor del tratamiento. Y junto a las áreas indicadas tampoco escapan a sus “tentáculos” el abdomen -otro de los puntos clave-, los flancos, tobillos, pantorrillas, brazos y rodillas.
Las candidatas y candidatos perfectos para usarlo son todas esas personas que quieren reducir volumen, poseen piel de naranja o celeulitis y a pesar de hacer dietas no consiguen eliminar la grasa en las zonas localizadas.

 

¿Cuándo llegan los resultados?

Prácticamente de inmediato. Tras concluir la primera sesión se nota la pérdida de volumen, la reducción de centímetros y el alisado de la piel.

 

¿Como actua la cavitación con la grasa?